Alcanzando los 4,875 metros de altitud, este hike te permite medir tu condición física, adaptarte a la altura y vivir una experiencia real de alta montaña. El recorrido atraviesa bosque de pino y oyamel, que da paso a terreno volcánico con vistas impresionantes del Popocatépetl.
Es una caminata perfecta para quienes buscan preparación, reto físico y conexión con la montaña antes de dar el siguiente paso hacia la cumbre.